
Espinoza Paz Franqueza a flor de piel
Pocos artistas reconocen sus debilidades, pero la franqueza de Espinoza Paz es tan grande que su caso es una excepción.
El cantante de música regional mexicana incluso tituló su segundo disco Yo no canto, pero lo intentamos, en honor a lo que él considera su punto débil.
"Se me hacía muy triste ponerle ‘Lo intentamos’ [nombre del primer corte promocional], así que quise mandarle un mensaje a la raza que quiera componer o cantar y que crea que no lo puede hacer, que es bueno intentarlo. Si nos vamos a morir, que sea luchando. Eso es lo que quise plasmar en el disco. Es un mensaje pa la raza. Yo no canto pero lo intentamos", dijo el originario de Campo General, un pueblo del estado mexicano de Sinaloa ubicado en el municipio de Angostura.
La expectativa de esta nueva producción es grande debido a su popularidad como compositor, labor que le ha dado el respeto y apoyo de muchos de sus colegas.
En este ámbito, cantantes de la talla de Jenni Rivera, La Arrolladora Banda El Limón, Banda Cuisillos, Montez de Durango y el Chapo de Sinaloa han grabado sus temas. Estos son Inolvidable, Sobre mis pies, Mil heridas, Espero y El paletero, respectivamente.
Después de tocar varias puertas en el pasado y esperar por una oportunidad por ochos años, y hasta cantar en bandas regionales, la oportunidad de mostrar su talento surgió cuando el cantante de banda El Coyote grabó sus temas Besitos en el cuello, Prohibido y Para impresionarte.
No obstante, su talento en este campo se consolidó cuando obtuvo el premio como Compositor del Año por parte de la Sociedad de Autores de Estados Unidos (BMI), por dos años consecutivos. Por este puesto compitió con reconocidos cantautores como Joan Sebastian, Marco Antonio Solís y Juanes, y sorprendió a todo mundo al empatar en este rubro con Wisín y Yandel en el 2008 y al ganar nuevamente este año el solo.
Pese a esto, manifestó que sigue aprendiendo a escribir canciones.
"Todavía no me enseño a componer, pero ahí estamos haciéndole la lucha, tratando de mejorar", dijo.
Recordó que su primera canción la compuso a los 12 años cuando se enamoró de una compañera de clases.
Añadió admirar a todos los cantautores, desde los más conocidos como Juan Gabriel, Joaquín Sabina y Alejandro Sanz hasta los no conocidos, como sus amigos compositores de Los Mochis y Mazatlán, Sinaloa, ciudad donde reside.
El álbum de banda, que salió a la venta el martes, incluye 10 temas inéditos. Resfriado, Ponte en mi lugar y Lo intentamos son baladas; La lagartija es una cumbia y el resto son rancheras, como En cada mujer, Odio explotar y Volveré muy pronto.
Sin embargo, el cantautor explicó vía telefónica desde Miami, que todos tienen un tema en común.
"Es un disco que habla del desamor; no trae ninguna canción de ‘vente pa cá, pal cuarto...’. [Son] canciones de desamor que te dan ganas de agarrar una botella de vino y empinarte hasta que los ojos se te pongan rojos. Es banda, banda natural, sin efectos", aseguró quien ha usado experiencias propias como inspiración.
Para Espinoza Paz, la clave de su éxito como compositor y la que quizá también tenga como cantante se debe a su dedicación.
"Todas las canciones las compuse yo. Yo hice los arreglos, hice pues todo, vaya. Yo lo produje, lo dirigí. Duré ocho días en hacerlo, hice todo", afirmó.
A pesar de hacer todo, lejos de considerarlo como mucho trabajo, reconoció que disfruta de cada proceso creativo.
"Cuando te gusta hacer algo no es cansado. De repente cuando empezamos a grabar a las 10 de la mañana, por ahí de las 11 o 12 de la noche, ya me siento cansado y me voy a dormir y empiezo otra vez en la mañana [siguiente]. Regularmente todos duran un mes, dos meses haciendo un disco, pero yo duro ocho días", dijo con orgullo.
Además reconoció que la perseverancia lo ha ayudado ya que trabaja constantemente en lo que puede progresar, ya que cree que "todo se consigue lógicamente con talento y trabajando".
No obstante, uno de sus mayores logros es haber cumplido sus sueños después de haber vivido tantos momentos difíciles.
Todavía recuerda cómo a los 12 años su padre los trajo a él, sus tres hermanos y su mamá a Estados Unidos. Sin previo aviso, la familia emprendió un viaje desde Sinaloa.
"Un día amaneció en el 94 y mi apá dijo, ‘Levántense’. Yo iba en primero de secundaria. Había unas maletitas y unas bolsas de la tienda con poquita ropa y una maletita vieja. Nos llevaron a las 5 de la mañana a una estación de trenes, nos llevaron a Tijuana, cruzamos la línea y yo me dí cuenta que estaba en Estados Unidos hasta que llegué. Mi apá nunca nos dijo nada", compartió.
"El cantautor del pueblo", como algunos lo llaman, recuerda con felicidad cuando cruzó la frontera por Tijuana.
Pero no todo fue bueno a partir de ahí.
A su llegada a este país, el cantante, cuyo nombre verdadero es Isidro Chávez Espinoza, empezó a laborar en trabajos duros.
"Tuve la oportunidad de trabajar en el campo; trabajé de jardinero en Oregon, en el azadón en California desde morrillo, entre los 12 y 13 años. En [la pizca de] la uva en Bakersfield; trabajé arrancando garbanzo en Sinaloa, pizcando tomate", afirmó sin vacilar.
Más que querer olvidar estas experiencias, el cantante aprecia cada una de ellas.
"Gracias a lo que fui ayer, soy lo que soy ahora. Por haber estado allá ayer estoy acá ahora. Estoy muy agradecido con la vida, con Dios por haberme pasado por esos caminos que me trajeron aquí. Yo creo que toda situación va creando al individuo, creo que todo eso me ha ayudado, pero aparte nací con el talento de componer", agregó.
Sin embargo, el golpe más grande de su vida ha sido la muerte de su madre, María de la Paz Espinoza, de quien adoptó su nombre artístico -pero invertido-, y quien falleció cuando la familia regresó a México. A ella le dedica Madrecita Santa, tema que pertenece a su nuevo disco.
"Mi amá era como yo, bien platicadora", dijo sobre la persona que siempre creyó en su talento.
Espinoza Paz, quien es de madre michoacana y padre guanajuatense, nació en Sinaloa. Sus progenitores se mudaron allá porque uno de sus abuelos tenía propiedades en ese estado. A eso atribuye no tener un acento al hablar tan sinaloense.
Añadió que su familia que al llegar a esa zona del norte de México "vivían en un monte, nomás limpiaban el lugarcito donde dormían [bajo] unas palmas. Decía mi abuela que cuando se levantaban miraban los cascarones de piel de víbora debajo de sus tapetes".
Por todas estas vivencias, considera su vida "como de película" y asegura que cuenta con un sinfín de historias que contar.
"Éramos la familia que nadie quería: mi amá no sabía leer ni escribir, se burlaban de ella. Son muchas cosas; de repente te digo unas pero se me pasan otras. Cuando la migra nos agarró y vio que estábamos todos mojados, era obvio que acabábamos de cruzar por el túnel de Agua Prieta, Sonora, y [aún así] nos dejó pasar", declaró todavía incrédulo.
Compartió sorprendido que sus familiares lo siguen tratando igual, sin mencionar o preguntarle sobre su carrera.
"Mi apá es muy serio, no habla y si sabe algo se aguanta", aseguró sobre su progenitor, quien todavía trabaja en los campos de uva en Bakersfield, California.
Por otra parte, comentó que lo único que le desagrada de su profesión es tener que volar constantemente, porque tiene que estar en el aeropuerto a cierta hora y pasar por revisiones.
Aunque todavía desconoce cómo será la aceptación del público hacia su nuevo disco, comentó que se siente feliz de sus logros profesionales.
"Yo ya me siento realizado. La verdad a mi edad [28 años] he hecho grandes cosas que me llenan de satisfacción", manifestó asegurando que su meta es convertirse en un respetado cantautor en México y Estados Unidos.
También compartió que grabó un disco de boleros, del cual ni su disquera ni su representante conocen su existencia porque es un proyecto que él quería realizar con temas propios.
Y de los sueños, Espinoza Paz sabe bastante ya que a pesar de estar donde esta el día de hoy, cree firmemente que su éxito es producto de su fe en sí mismo.
"Estoy aquí porque lo pensé y lo soñé. Por eso precisamente. Acuérdate que si pasa por tu mente pasa por tu vida", dijo para seguir con la larga lista de entrevistas que tenía en programas y publicaciones nacionales.
Mientras tanto, su talento vocal sólo el tiempo y el público lo calificarán.
El cantante de música regional mexicana incluso tituló su segundo disco Yo no canto, pero lo intentamos, en honor a lo que él considera su punto débil.
"Se me hacía muy triste ponerle ‘Lo intentamos’ [nombre del primer corte promocional], así que quise mandarle un mensaje a la raza que quiera componer o cantar y que crea que no lo puede hacer, que es bueno intentarlo. Si nos vamos a morir, que sea luchando. Eso es lo que quise plasmar en el disco. Es un mensaje pa la raza. Yo no canto pero lo intentamos", dijo el originario de Campo General, un pueblo del estado mexicano de Sinaloa ubicado en el municipio de Angostura.
La expectativa de esta nueva producción es grande debido a su popularidad como compositor, labor que le ha dado el respeto y apoyo de muchos de sus colegas.
En este ámbito, cantantes de la talla de Jenni Rivera, La Arrolladora Banda El Limón, Banda Cuisillos, Montez de Durango y el Chapo de Sinaloa han grabado sus temas. Estos son Inolvidable, Sobre mis pies, Mil heridas, Espero y El paletero, respectivamente.
Después de tocar varias puertas en el pasado y esperar por una oportunidad por ochos años, y hasta cantar en bandas regionales, la oportunidad de mostrar su talento surgió cuando el cantante de banda El Coyote grabó sus temas Besitos en el cuello, Prohibido y Para impresionarte.
No obstante, su talento en este campo se consolidó cuando obtuvo el premio como Compositor del Año por parte de la Sociedad de Autores de Estados Unidos (BMI), por dos años consecutivos. Por este puesto compitió con reconocidos cantautores como Joan Sebastian, Marco Antonio Solís y Juanes, y sorprendió a todo mundo al empatar en este rubro con Wisín y Yandel en el 2008 y al ganar nuevamente este año el solo.
Pese a esto, manifestó que sigue aprendiendo a escribir canciones.
"Todavía no me enseño a componer, pero ahí estamos haciéndole la lucha, tratando de mejorar", dijo.
Recordó que su primera canción la compuso a los 12 años cuando se enamoró de una compañera de clases.
Añadió admirar a todos los cantautores, desde los más conocidos como Juan Gabriel, Joaquín Sabina y Alejandro Sanz hasta los no conocidos, como sus amigos compositores de Los Mochis y Mazatlán, Sinaloa, ciudad donde reside.
El álbum de banda, que salió a la venta el martes, incluye 10 temas inéditos. Resfriado, Ponte en mi lugar y Lo intentamos son baladas; La lagartija es una cumbia y el resto son rancheras, como En cada mujer, Odio explotar y Volveré muy pronto.
Sin embargo, el cantautor explicó vía telefónica desde Miami, que todos tienen un tema en común.
"Es un disco que habla del desamor; no trae ninguna canción de ‘vente pa cá, pal cuarto...’. [Son] canciones de desamor que te dan ganas de agarrar una botella de vino y empinarte hasta que los ojos se te pongan rojos. Es banda, banda natural, sin efectos", aseguró quien ha usado experiencias propias como inspiración.
Para Espinoza Paz, la clave de su éxito como compositor y la que quizá también tenga como cantante se debe a su dedicación.
"Todas las canciones las compuse yo. Yo hice los arreglos, hice pues todo, vaya. Yo lo produje, lo dirigí. Duré ocho días en hacerlo, hice todo", afirmó.
A pesar de hacer todo, lejos de considerarlo como mucho trabajo, reconoció que disfruta de cada proceso creativo.
"Cuando te gusta hacer algo no es cansado. De repente cuando empezamos a grabar a las 10 de la mañana, por ahí de las 11 o 12 de la noche, ya me siento cansado y me voy a dormir y empiezo otra vez en la mañana [siguiente]. Regularmente todos duran un mes, dos meses haciendo un disco, pero yo duro ocho días", dijo con orgullo.
Además reconoció que la perseverancia lo ha ayudado ya que trabaja constantemente en lo que puede progresar, ya que cree que "todo se consigue lógicamente con talento y trabajando".
No obstante, uno de sus mayores logros es haber cumplido sus sueños después de haber vivido tantos momentos difíciles.
Todavía recuerda cómo a los 12 años su padre los trajo a él, sus tres hermanos y su mamá a Estados Unidos. Sin previo aviso, la familia emprendió un viaje desde Sinaloa.
"Un día amaneció en el 94 y mi apá dijo, ‘Levántense’. Yo iba en primero de secundaria. Había unas maletitas y unas bolsas de la tienda con poquita ropa y una maletita vieja. Nos llevaron a las 5 de la mañana a una estación de trenes, nos llevaron a Tijuana, cruzamos la línea y yo me dí cuenta que estaba en Estados Unidos hasta que llegué. Mi apá nunca nos dijo nada", compartió.
"El cantautor del pueblo", como algunos lo llaman, recuerda con felicidad cuando cruzó la frontera por Tijuana.
Pero no todo fue bueno a partir de ahí.
A su llegada a este país, el cantante, cuyo nombre verdadero es Isidro Chávez Espinoza, empezó a laborar en trabajos duros.
"Tuve la oportunidad de trabajar en el campo; trabajé de jardinero en Oregon, en el azadón en California desde morrillo, entre los 12 y 13 años. En [la pizca de] la uva en Bakersfield; trabajé arrancando garbanzo en Sinaloa, pizcando tomate", afirmó sin vacilar.
Más que querer olvidar estas experiencias, el cantante aprecia cada una de ellas.
"Gracias a lo que fui ayer, soy lo que soy ahora. Por haber estado allá ayer estoy acá ahora. Estoy muy agradecido con la vida, con Dios por haberme pasado por esos caminos que me trajeron aquí. Yo creo que toda situación va creando al individuo, creo que todo eso me ha ayudado, pero aparte nací con el talento de componer", agregó.
Sin embargo, el golpe más grande de su vida ha sido la muerte de su madre, María de la Paz Espinoza, de quien adoptó su nombre artístico -pero invertido-, y quien falleció cuando la familia regresó a México. A ella le dedica Madrecita Santa, tema que pertenece a su nuevo disco.
"Mi amá era como yo, bien platicadora", dijo sobre la persona que siempre creyó en su talento.
Espinoza Paz, quien es de madre michoacana y padre guanajuatense, nació en Sinaloa. Sus progenitores se mudaron allá porque uno de sus abuelos tenía propiedades en ese estado. A eso atribuye no tener un acento al hablar tan sinaloense.
Añadió que su familia que al llegar a esa zona del norte de México "vivían en un monte, nomás limpiaban el lugarcito donde dormían [bajo] unas palmas. Decía mi abuela que cuando se levantaban miraban los cascarones de piel de víbora debajo de sus tapetes".
Por todas estas vivencias, considera su vida "como de película" y asegura que cuenta con un sinfín de historias que contar.
"Éramos la familia que nadie quería: mi amá no sabía leer ni escribir, se burlaban de ella. Son muchas cosas; de repente te digo unas pero se me pasan otras. Cuando la migra nos agarró y vio que estábamos todos mojados, era obvio que acabábamos de cruzar por el túnel de Agua Prieta, Sonora, y [aún así] nos dejó pasar", declaró todavía incrédulo.
Compartió sorprendido que sus familiares lo siguen tratando igual, sin mencionar o preguntarle sobre su carrera.
"Mi apá es muy serio, no habla y si sabe algo se aguanta", aseguró sobre su progenitor, quien todavía trabaja en los campos de uva en Bakersfield, California.
Por otra parte, comentó que lo único que le desagrada de su profesión es tener que volar constantemente, porque tiene que estar en el aeropuerto a cierta hora y pasar por revisiones.
Aunque todavía desconoce cómo será la aceptación del público hacia su nuevo disco, comentó que se siente feliz de sus logros profesionales.
"Yo ya me siento realizado. La verdad a mi edad [28 años] he hecho grandes cosas que me llenan de satisfacción", manifestó asegurando que su meta es convertirse en un respetado cantautor en México y Estados Unidos.
También compartió que grabó un disco de boleros, del cual ni su disquera ni su representante conocen su existencia porque es un proyecto que él quería realizar con temas propios.
Y de los sueños, Espinoza Paz sabe bastante ya que a pesar de estar donde esta el día de hoy, cree firmemente que su éxito es producto de su fe en sí mismo.
"Estoy aquí porque lo pensé y lo soñé. Por eso precisamente. Acuérdate que si pasa por tu mente pasa por tu vida", dijo para seguir con la larga lista de entrevistas que tenía en programas y publicaciones nacionales.
Mientras tanto, su talento vocal sólo el tiempo y el público lo calificarán.
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